Esta es una recetilla sencilla y facilona. Nos va a llevar apenas treinta minutos hacerla y lo mejor, además de sana es ligerita, porque casi no lleva grasa, muy poquita, para no mentir.
Se trata de un plato de verduras gratinadas con bechamel y vosotros diréis, ¡con lo que engorda la bechamel! pero no, porque esta bechamel es especial, no lleva harina, ni aceite porque la hemos hecho con calabacín y lo único que le hemos añadido es un quesito desnatado que puedes quitar si lo prefieres, aunque le da cremosidad a la salsa. De hecho la llaman la "bechamel de dieta" jejeje
Vamos con la receta.
INGREDIENTES:
1 coliflor pequeña
1 calabacín
1 quesito (sin gluten) en porciones desnatado
20 gr de taquitos de jamón
sal, pimienta y nuez moscada
Queso rallado para gratinar
PREPARACIÓN:
Ponemos abundante agua a hervir en una olla. Cocemos el calabacín pelado y troceado y la coliflor en ramitos. Dejamos que cueza hasta que esté tierno, unos diez minutos.
Sacamos la coliflor y dejamos que escurra sobre un colador. Sazonamos con sal y pimienta.
Ponemos el calabacín en el vaso de la batidora con un quesito en porciones, sin nada de caldo, y trituramos. Nos quedará una crema espesa y suave. Sazonamos al gusto con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
En una fuente apta para horno ponemos un poco de la bechamel de calabacín y encima la coliflor y unos taquitos de jamón. Cubrimos con la restante bechamel y espolvoreamos queso rallado.
Gratinamos a 180º hasta que el queso se dore.
Ponemos a hervir la coliflor y el calabacín.


Con este post participo en el reto de Facilísimo de recetas sin gluten, propuesto por Recetario Sano