La semana pasada cogí la gripe. Yo, que he chuleado más que nadie de que apenas me pongo enferma, de que desde que me convertí en madre creía haber desarrollado superpoderes y una inmunidad a cualquier bicho que no fuera un simple catarro o uno de esos virus de 24 horas?
Pues resulta que estaba equivocada y este año me ha tocado? Llegó en el “mejor” momento justo al principio de las vacaciones escolares francesas, con los niños en casa, y además de convertirme en un zombi durante una semana, me ha obligado a recurrir a buenas amigas que me han echado unos cuantos cables con los niños, mañana y tarde.
Yo no soy muy buena enferma y la gripe ha sido un asco: fiebre como no tenía desde que era cría, tos de perro, insomnio, y tontera a partes iguales, y una bata de casa que sin duda quemaré en cuanto deje de llover.
Aunque no todo ha sido tan horrible, la tontera perpetua tuvo sus efectos beneficiosos también:
Pude ver más de una película sin interrupciones y sin pararme a pensar si eran un bodrio o no.
El desorden y la pila de ropa sin lavar me miraban sin causarme ningún problema de conciencia.
Y me enganché tontamente a otra saga literaria: “La Saga de los Longevos" (gracias Beatriz “Tengo Un Plan B” por la recomendación).
Y ahora que empiezo a darme cuenta de que la tontera no ha causado daños permanentes (por lo menos en apariencia), he conseguido redactar esta receta, que tenía pendiente compartir desde antes de ponerme enferma. Una versión de un clásico, que si te gusta el queso azul, te encantará y que viene acompañada por un toque original y crujiente que le da la almendra fileteada. 
Coliflor Gratinada con Queso Azul y Almendras
TIEMPO DE ELABORACIÓN
1 hora
INGREDIENTES
Para la bechamel de queso azul
Para decorar
UTENSILIOS
ELABORACIÓN
Para la bechamel de queso azul
Para decorar




NOTAS
FUENTE
Adaptada de una receta de la revista “Delicious Magazine” de Noviembre 2014.