¿A que te has encontrado la clásica escena de tu hijo mirando el plato con cara de "¿y esto qué es?"? Es lo más normal del mundo. Lograr que coman con ganas y, además, que disfruten de una alimentación equilibrada es uno de los grandes retos de cualquier padre o madre en la cocina.
Lo importante es entender que no se trata solo de meter proteína en un plato. Se trata de presentar la comida de una forma que les resulte atractiva, que la vean como algo divertido y no como una obligación. Un cambio pequeño en cómo presentas un alimento puede marcar toda la diferencia.
Te traemos un recorrido por recetas que funcionan, que los niños piden repetir y que además cumplen con lo que de verdad importa: que sean nutritivas y fáciles de preparar en tu cocina de cada día.
Un repaso por la mejor manera de que los niños coman pescado sin drama. Aprenderás a prepararlas de forma que queden sabrosas y con una textura que les encanta.

Todo lo que necesitas saber sobre este clásico que combina verdura, proteína y un sabor que los niños reconocen al instante. Simple, nutritivo y listo en minutos.
Aquí verás cómo convertir un sándwich en algo tan visual que los niños querrán comérselo antes de que termine de prepararlo. La presentación es la mitad de la batalla.

Te sorprenderá lo fácil que es planificar la alimentación fuera de casa si sabes qué alimentos se conservan bien y qué no requiere nevera. Imprescindible para viajes en coche o avión.

La cocina con niños no tiene por qué ser una batalla. Prueba estas recetas, observa qué es lo que más les gusta y no dudes en repetir. Mañana cocinarás sabiendo exactamente qué funciona en tu mesa.