
Mojar un pedazo de pan en la yema de un huevo frito es uno de los mayores placeres de la cocina. Si quieres dominar el arte de freír un huevo en condiciones, con su clara dorada y su yema en su punto, este artículo te enseña las mejores técnicas paso a paso.

La forma más tradicional de freír un huevo es la que probablemente conoces. Calienta una sartén con una generosa cantidad de aceite de oliva (aproximadamente un dedo de altura) a fuego medio-alto.
Un truco importante: saca el huevo de la nevera unos minutos antes para que esté a temperatura ambiente. Así se cocinará de manera más uniforme y conseguirás una textura perfecta.
Una vez el aceite esté muy caliente, casca el huevo directamente en la sartén. Con ayuda de una espumadera o espátula de cocina, vierte un poco de aceite por los bordes en pequeños movimientos. En cuestión de segundos verás cómo la clara se dora y la yema llega a su punto ideal.
¿Quieres freír un huevo usando mucho menos aceite? Este método da resultados igualmente perfectos. Distribuye una pequeña cantidad de aceite por toda la base de la sartén y caliéntala a fuego medio-alto.
Cuando la sartén esté caliente, baja el fuego y añade el huevo. Deja que se cocine sin tocarlo durante 30 segundos para que la clara empiece a cuajar en la base.
Después, despega el huevo poco a poco con una espátula, con movimientos suaves. Una vez despegado, verás que el huevo se mueve libremente por la sartén. Déjalo cocinarse hasta que la yema alcance la consistencia que deseas.

Sí, es posible freír un huevo en agua si estás a dieta o quieres reducir el consumo de aceite. El resultado final es prácticamente igual que con aceite.
En una sartén caliente, vierte 1 cm de agua y media cucharadita de sal. Cuando el agua hierva, añade el huevo con cuidado. Coloca una tapa sobre la sartén para que el vapor cocine también la yema mientras la clara se cuaja.
En unos 3-4 minutos tendrás un huevo frito sin una gota de aceite, perfecto y sabroso.

Si tienes poco tiempo, freír un huevo en el microondas es la solución más rápida. Solo necesitas una gota de aceite mínima.
Comprueba el nivel de cocción y añade unos segundos más si lo necesitas. Es tan fácil y rápido como parece.
¿Tienes tu propio truco para conseguir un huevo frito perfecto? Cada cocinero tiene sus secretos. Cuéntanos en los comentarios cuál es tu técnica favorita y qué consigues con ella.