La semana pasada para un plato que tenía que hacer para la escuela hice aceite de rovellones para hacer mayonesa; los dejé confitar en aceite de girasol al baño maría durante 1 hora y media, y el resultado fue brutal, así que he pensado: ¿por qué no?
Ya que en casa no tengo una prensa para hacer aceite (quien pudiera...), he improvisado y al segundo intento he obtenido lo que quería.
Además por partida doble, la parte sólida que queda de la trituración para la extracción del aceite de las semillas es el tahín, tahine, tahini o tahina (solo falta tahinu y tahino), esa pasta de ajonjolí que usamos para platos marroquíes tal como el Hummus o el Baba Ganoush.
A parte del rendimiento que le sacas a la receta, ahorras dinero porque el precio tanto del aceite como del tahine en el mercado no es barato. Además de la satisfacción de hacerlo casero.
La receta es fácil y rápida, se trata de usar el doble de aceite que de semillas, triturarlo, colarlo et voila!
Ingredientes:
* (Como las de hacer queso fresco) o cualquier tela que se le parezca y esté EXTREMADAMENTE LIMPIA (cualquier mota de polvo o resto de suciedad pasará al aceite y no queremos eso...)
Preparación:
Se obtiene un sabor más potente si las semillas están tostadas, pero se puede hacer con las crudas igual. Para tostarlas basta con darles una vuelta en una sartén sin aceite ni nada, hasta que toman algo de color (No las descuidéis porque empiezan a saltar como palomitas, comprobado en primera persona). Dejarlas enfriar antes de triturarlas.
Poner todas las semillas en el robot con una cucharada de aceite y triturarlo.
Se trata de triturar las semillas el máximo posible así que como más tiempo lo hagáis mejor.
Ir añadiendo el aceite poco a poco, triturando cada vez hasta haberlo añadido todo y quede una pasta bastante líquida).
Colocar la gasa encima del colador y este encima de un bol y verter el resultado en la gasa. Y ahí ya está casi todo hecho. Dejarlo reposar durante unas cuantas horas, toda la noche por ejemplo. 
Después escurrir al máximo el trapo, aprovechando el máximo de aceite posible. Lo que quede dentro del trapo será el tahini. Es una pasta bastante densa, según como la queráis se puede usar tal cual o triturarla otra vez, yo he probado las dos cosas y me gusta más espesa que líquida. Mirad las dos versiones de una misma pasta:
Colar el aceite que queda en el bol por si acaso, tirando el poso que queda al final que son impurezas líquidas.
Por una parte tenemos el aceite y por otra el tahín. ¿Genial no?
Un beso y disfrutar de la semana!;)