
Los ajos confitados son una forma maravillosa de tener siempre listos para utilizar, y así dar un sabor especial , ya que se elimina algo del picante del ajo crudo y toma un sabor suave muy especial.
El resultado es un ajo que se deshace como manteca, que se puede utilizar de muchísimas maneras, además de obtener un aceite de ajo para condimentar en otras preparaciones.
Es una técnica de cocina que consiste en cocinar un ingrediente en una materia grasa ( o azúcar), a baja temperatura , logrando que el aceite se infusiones con los ingredientes que se confiten y se saborice .
Tenemos dos métodos:
Ponemos los ajos pelados en una fuente para horno pequeña para no desperdiciar aceite, ya que el aceite debe cubrirlos y es aceite de oliva, y se lleva a una temperatura de hasta unos 150 grados, durante casi una hora.
Los ponemos en sartén u ollita y cubrimos con aceite, y se cocina a fuego bien bajo, tratando que el aceite no hierva de forma fuerte, por eso es recomendable el fuego corona por unos 40 a 45 minutos hasta que estén tiernos.
En ambos casos se les agrega hierbas, como romero, hojas de laurel, albahaca , tomillo, salvia, etc.




