
El origen de los higos se remonta siglos antes de Cristo, fueron considerados como manjares en la época de la Grecia Clásica. Como hacer budín de higos.
Manjar predilecto de Platón, por ello se le conoce como la fruta de los filósofos. Galeno los aconsejaba a los atletas e Hipócrates los usaba para combatir los estados febriles.

Tamizar la harina con el bicarbonato, el jengibre en polvo y la nuez moscada.
Sumarlos a la preparación anterior. Agregar la leche cortada (*) y la vainilla.
Cortar los higos secos en láminas, e incorporarlos a la preparación.
Agregar las claras batidas a nieve con la cucharada de azúcar.
Verter en molde de budín enmantecado y enharinado.
Hornear 45 minutos en horno moderado; probar con un palillo para saber si está pronto.
Retirar, dejar reposar y desmoldar.
(*) La leche cortada se obtiene agregándole a la leche una cucharadita de jugo de limón.