
El caramelo de dátil no tiene secreto, sólo necesitas 5 minutos, dátiles deshuesados, agua y un procesador mínimamente potente.
Desde que empecé a preocuparme por comer dulces saludables filtrándolos no por su cantidad de calorías sino por su relación calorías–valor nutricional, descubrí los dátiles como edulcorante natural. Si lees la etiqueta, tienen un número altísimo de hidratos de carbono (azúcares) pero también calcio (15 mg), magnesio (14 mg), fibra (1,5 gr), potasio (160 mg) y un montón de vitaminas y minerales. Además, son los frutos secos con un porcentaje más alto de antioxidantes.
Con eso no justifico para nada su ingesta masiva pero sí que puestos a comer azúcares, mejor elegir los que nos aporten algo más.
A lo largo de la próximas entradas, verás que lo uso en más de una elaboración de modo que quería enseñarte a prepararlo con suficiente antelación para que siempre lo tengas a mano.
Mientras tanto, lo puedes tomar para acompañar algunas galletas saludables, plátano, helado, para endulcecer el yogur y hasta para disolverlo en leche caliente antes de irte a dormir. Con los dátiles que te sobran, puedes elaborar el salami de chocolate que te mostré la semana pasada. 

¿Cómo hacer caramelo de dátil? Receta.

Ingredientes
Instrucciones
Notas
Esta receta no es mía sino de algunos de los bloggers brillantes a los que sigo. Hay tantas versiones parecidas en Internet que es difícil adivinar quién fue el primero. La idea de infusionar el agua con canela, sí que salió de mi cabeza ;)
