Parece increíble que con sólo tres ingredientes básicos [harina, agua y sal] pueda prepararse algo tan asombroso como unos buenos churros caseros. Disfrutar de un desayuno mojando churros auténticos en una buena taza de chocolate caliente o un café con leche, no tiene precio.

Alguna vez los has preparado en casa y te han quedado unas masas grasientas difíciles de definir, te ha saltado el aceite hasta estucar el techo de la cocina, o has reventado todas las mangas pasteleras que tenías en stock. ¡Se acabó!
Tengo el código secreto y he sudado más que Indiana Jones para conseguirlo, pero aquí lo tienes >> Cómo hacer churros auténticos en casa. 5 trucos infalibles >>>
Hacer churros auténticos en casa es posible. Te aseguro que es fácil, muy fácil si usas la receta perfecta y sabes los trucos para no fallar.

5 Trucos Infalibles para hacer churros caseros perfectos
#1. El agua -- Usa agua mineral para preparar la masa. El agua del grifo se corroe más fácilmente y dependiendo de la zona puede contener más o menos cantidad de cloro y/o cal que pueden modificar la textura final de la masa.
#2. La harina -- Usa harina de fuerza para preparar la masa y por supuesto no añadas ni levadura, ni bicarbonato ni ningún otro leudante. No lo necesita.
Te he explicado todo sobre los usos y tipos de harina en este post. Aunque la harina de fuerza se usa principalmente en masas con alto contenido en materia grasa y azúcar y no es el caso de la masa de churros (agua+harina+sal), lo cierto es que es imprescindible su uso para un buen resultado. La harina de fuerza al contener más gluten absorbe mejor el agua de la masa y la cohesiona lo que aporta la textura perfecta para una correcta fritura y todo el sabor de los churros auténticos.
#3. La churrera -- Hacer churros en casa sin churrera utilizando una manga pastelera con boquilla rizada es posible, pero no es lo más recomendable si quieres conseguir churros perfectos por varias razones:
La churrera no es imprescindible pero si necesaria. Por el sistema a presión que lleva no permite la formación de burbujas y por eso jamás te explotarán en la sartén. Incluso el uso de churrera interfiere en el sabor; con la churrera conseguimos más estría y menos hueco interior que con una boquilla rizada en manga pastelera, por tanto no corres el riesgo de encontrarte masa cruda en el interior y el churro será mucho más crujiente. Hoy en día hay varios modelos de churreras domésticas a buen precio.
#4. El aceite -- Es necesario usar una cacerola honda con aceite abundante para que la masa flote en el aceite.
Si intentas ahorrar en aceite lo único que vas a conseguir es que la masa no flote y se vaya al fondo de la cacerola, por lo que el churro te quedará aplastado.
Si piensas que serán menos grasientos poniendo menos aceite te equivocas. El secreto de un churro grasiento está en la masa. Si la masa es correcta el churro no absorberá aceite como una esponja y te darás cuenta que incluso al enfriar el churro no se ablanda y sigue crujiente.
Para la fritura puedes usar aceite de girasol o de oliva según tus gustos (yo prefiero aceite de oliva virgen), pero tiene que estar hirviendo cuando comienzas a verter la masa, y debes hacerlo presionando la churrera en al aire encima de la sartén para que la masa caiga directamente en el aceite y no pierdan la forma.


600 ml agua mineral + 125 ml para corregir
500 gr harina fuerza
5 gr sal
25 ml aceite oliva virgen
Aceite abundante para freir
Azúcar para espolvorear
Elaboración
¿Te has quedado con ganas de más?
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