A toda la familia nos encanta la horchata, desde hace un montón de años, cuando se empieza a ver en la cercanía los días más cálidos, cerramos nuestro fin de semana con una botellita de buena horchata, tenemos nuestra preferida la de Sirvent, llegar a casa y tomarnos bien fresquita un vaso es una delicia que ayuda a poner el broche al fin de semana. Pero esta vez hemos querido probar a realizarla en casa, y hemos realizado una horchata casera, es muy fácil y aunque nos ha quedado muy buena, no será lo que nos deje de visitar nuestra horchatería preferida. Por tanto tomar nota de que con chufas de buena calidad, agua, azúcar y paciencia, vamos a tener la satisfacción de preparar nuestra bebida veraniega.
250 grs. de chufas
900 ml. de agua
100 grs. de azúcar
Un colador de algodón.
Ponemos las chufas a remojo en agua fresca, durante 24 horas, hemos de tener en cuenta que cada 8 horas cambiaremos el agua.
Acabado el remojo, las deslavamos bien y colocamos en un recipiente con un cuarto de litro de agua y empezamos a triturar hasta que se hace una papilla, si nos parece muy espesa, podemos añadir un poco más del agua que tenemos preparada.
Vamos pasando por el colador de tela y escurrimos bien para que baje todo el líquido a la jarra que hemos preparado.
Cuando hemos pasado toda la pasta y está colada, completamos con el líquido restante y añadimos el azúcar, es el momento de remover todo perfectamente hasta que el azúcar quede bien disuelto.
A partir de este momento, lo dejamos reposar en la nevera para que esté bien fresquito y ya podremos disponer de una excelente horchata casera. 
En algunos blogs, he leido que añaden piel de limón o un poco de canela, creo que esto ya depende de los gustos personales. A nosotros nos gusta tal cual.