Cómo hacer LASAÑA de CARNE con QUESO y BECHAMEL ✅ Muy FÁCIL y DELICIOSA
En esta Receta os enseño a preparar LASAÑA de CARNE Casera con Queso y Bechamel que es muy FÁCIL de hacer y que está Riquísima . Yo la he hecho con Pasta Fresca Casera, pero en el vídeo os enseño a hacerla también con pasta precocinada. Aprenderás a hacer una Lasaña a la Boloñesa paso a paso y con todos sus trucos y secretos para que te quede ¡PERFECTA!
Ver vídeo debajo…
Ingredientes de la Receta de Lasaña de Carne Molida
750 gr. Carne Picada (En mi caso Mixta, Cerdo y Ternera) 1 kg. de Tomate Triturado 250 gr. Cebolla 150 gr. Zanahoria 40 gr. Apio 50 ml. Vino Blanco 30 gr. Mantequilla 50 gr. Tomate Concentrado (Opcional) Queso en Lonchas (Havarti) Queso Rallado o para Rallar (En mi Caso Grana Padano) Aceite de Oliva Sal y Pimienta
Ingredientes de la Salsa Bechamel para Lasaña
750 ml. de Leche 60 gr. Mantequilla 60 gr. de Harina Sal y Pimienta
Comenzamos poniendo en una sartén dos cucharadas de aceite de oliva y la mantequilla. Esperamos hasta que la mantequilla se haya derretido y añadimos la carne (Yo voy a usar una mezcla mitad de ternera, mitad de cerdo. También podríais usar mitad de pollo, mitad de pavo)
Damos vueltas constantemente hasta que la carne cambie de color. Salpimentamos al gusto, también podríais añadirle otras especias como un poquito de perejil fresco o albahaca. Este paso es mejor que la hagáis a fuego fuerte.
Una vez que tengamos la carne doradita, la vamos a retirar del fuego y la reservamos. Continuamos picando nuestras verduras: cebolla, zanahoria y apio. El corte de las verduras tiene que ser en taquitos muy pequeñitos para que luego, cuando lo comamos todo junto, no distingamos la verdura de la carne.
En una cazuela ponemos unas 3 cucharadas de aceite de oliva, añadimos las verduras picadas, damos vueltas para que se mezclen y salpimentamos.
Dejamos que la verdura se sofría bien a fuego medio y removiendo de vez en cuando. Cuando comience a coger un poco de color le añadimos la carne picada que habíamos sofrito anteriormente y volvemos otra vez a mezclar. Añadimos el vino blanco, mezclamos y dejamos unos 2 minutos para que se evapore el alcohol.
Añadimos el tomate concentrado o pasta de tomate, el tomate triturado y mezclamos. Bajamos el fuego al mínimo y tapamos la salsa hasta que comience a hervir. Después probamos el punto de sal, por si tuviéramos que rectificar y lo dejamos que se cocine a fuego lento durante dos horas.
Durante este tiempo vigilaremos nuestra salsa cada poco, removiéndola cada vez que destapamos y fijándonos que no se nos seca demasiado. (Si fuera así le podemos añadir un poquito de agua o caldo). Después de estas dos horas ya la podremos retirar del fuego.
Preparemos la salsa bechamel: Si quieres puedes ver aquí cómo hacer salsa bechamel perfecta y sin grumos, os aseguro que siempre queda genial.
Para montar la lasaña podéis usar placas precocinadas que sólo hay que sacarlas del paquete y colocarlas. (No las tenéis, ni que hervir previamente, ni nada, se cocinan directamente en el horno)
Si sois unos cocinillas como yo y no os importa pasar más tiempo en la cocina os sugiero que lo hagáis con pasta fresca, para mí la diferencia merece muchísimo la pena y eleva por completo una lasaña de 10 a 20. Si queréis tenéis aquí la receta de Pasta Fresca Casera.
Vamos a comenzar a montar nuestra lasaña:
Cogemos una fuente de horno
Ponemos primero una capa de salsa boloñesa
Colocamos nuestras láminas de pasta
Ponemos otra capa de boloñesa cubriendo muy bien toda la pasta
Seguimos poniendo un poco de la salsa bechamel
Otra capa de pasta
Otra capa de salsa boloñesa
Otra de bechamel
Una capa de lonchas de queso
Cubrimos con más pasta
El resto de la boloñesa que nos quedaba
Otra capa de queso
El resto de la salsa bechamel que nos quedaba
Y para terminar cubrimos con queso rallado (Yo estoy usando un queso grana padano que tiene un sabor un poquito fuerte y nos encanta)
Y con esto ya lo tendríamos lista para llevarla al horno
Horneamos durante 45 minutos a 170 ºC hasta que veamos que está bien dorada por encima.
La sacamos del horno y si sois fuertes y sois capaces de resistir la tentación, os sugiero que probéis a comerla horneada de un día para otro. El reposo hace que tanto la salsa boloñesa, como la pasta, coja muchísimo sabor. ¡A disfrutar!