El merengue francés , es el más simple, el más básico y por lo tanto el más sencillo de hacer.
Es básicamente una masa espumosa que se consigue batiendo las claras de los huevos junto con azúcar y que da lugar a una masa blanca, sedosa y brillante.
Ideal para hornear, y con el que podemos hacer dulces como la pavlova, merenguitos, placas de merengue para tartas, o simplemente para completar la mousse.
La proporción, básica de claras y de azúcar suele ser el peso de las claras y el doble de ese peso en azúcar, pero eso dependerá de lo duro que queramos hacer el merengue, yo suelo ponerle menos cantidad de azúcar para que quede mas esponjoso y ligero al cocerlo.
TRUCOS PARA HACER UN BUEN MERENGUE FRANCÉS:
- Los utensilios como son el bol y las varillas deben estar muy limpias, bien secos y sin restos de grasa.
- Las claras deben estar a temperatura ambiente, sacarlas del frigorífico al menos 1 hora antes de usarlas.
- Para que se compacten mejor podemos ponerles en el momento de montarlas, una pizca de sal, unas gotas de zumo de limón o vinagre o cremor tártaro.
- Debemos batir las claras con robot o con varillas eléctricas, siempre a velocidad media-alta y sin parar de batir durante el proceso.
- El azúcar debemos empezar a echarla cuando las claras están empezando a espesar, se le irá incorporando poco a poco mientras seguimos batiendo, nunca se debe poner desde el principio.
- El merengue se cuece en el horno a baja temperatura, entre 90-100 ºC, y durante 1 hora y media en el caso del merengue francés. El tiempo de horneado dependerá de como lo queramos de seco. Por lo general debemos seguir las instrucciones de la receta que vayamos a hacer.
Ponemos las claras a temperatura ambiente en un bol, les ponemos una pizca de sal. Comenzamos a batir con las varillas eléctricas y cuando empiecen a formar una espuma espesa, le vamos echando el azúcar poco a poco mientras seguimos batiendo hasta terminarla toda.