400 gr de harina de trigo
10 gr de levadura en polvo
250 ml de leche
40 ml de aceite de girasol
1 cucharadita de sal
1 En un recipiente amplio añadimos la sal, la harina que la vamos a tamizar con la ayuda de un colador, así conseguiremos que no se nos formen grumos, añadimos también la levadura química o polvos de hornear, la leche, podéis utilizar la leche que queráis, le ponemos también aceite de girasol y mezclamos todo bien.
Primero nos podemos ayudar de una cuchara y después lo amasamos con las manos.
Si vemos que la masa nos ha quedado un poco blanda le añadimos un poco más de harina.

2 Cuando ya tenemos una masa compacta y uniforme que no se pegue en las manos la estiramos con la ayuda de un rodillo.
Dejaremos una masa de un centímetro de grosor aproximadamente.

3 Ahora con la ayuda de un corta pastas cortamos unos círculos, si no tienes un corta pastas como este puedes hacerlo perfectamente con un vaso.
Y con mucho cuidado de que no se nos deformen demasiado los vamos dejando sobre un papel de horno.

4 A continuación calentamos una sartén y cuando coja temperatura añadimos los panes, no es necesario añadir ni aceite ni nada.
Tapamos la sartén y dejamos unos 5 minutos por cada lado a fuego medio.
Queremos que se doren pero que no se nos quemen.
Y cuando ya están listos los dejamos en un plato para que se atemperen.
