Hace unas 6 semanas, los abuelos de Xabi y June, se cruzaron medio mundo para venir a vernos. Han estado con nosotros durante algo más de un mes, un mes en el que no me he dejado ver mucho por aquí. Un mes intenso, intentando hacer con ellos todo lo que no tenemos casi nunca oportunidad de hacer. Un mes en el que además de intentar hacer vida semi-normal, nos hemos tomado unas vacaciones en la fascinante isla de Sicilia.
Y una despedida que nos ha dejado un vacío considerable a todos. Es complicado hacer entender a dos niños de 4 y 2 años, que tienen que esperar mucho tiempo para volver a ver a sus abuelos a los que adoran.
Así que cada vez que nos ponemos un poco tristes, recordamos las vacaciones que acabamos de pasar con ellos en Sicilia, el mar azul turquesa, su paisajes volcánicos, la gente que hemos conocido y todas las cosas ricas que hemos probado?
Viajar con niños ha cambiado sin duda mi modo de ver las cosas. Hace unos años, me hubiera vuelto loca intentando ver todo lo que hay-que-ver en 4 días. Esta vez hemos pasado 10 días en una casa rural a tiro de piedra de la playa y del cinematográfico pueblo de Cefalú. Hemos estado días casi sin coger el coche, en la playa o sentados en una plaza, disfrutando de un helado de pistacho y viendo pasar a la gente. Otros días, nos hemos ido un poco más lejos: las islas Eolias, y Stromboli escupiendo lava al anochecer nos dejaron boquiabiertos, Taormina con su espectacular anfiteatro, sus jardines y su precioso casco histórico, y hasta Palermo nos sorprendió con sus mercados y amalgama de culturas.






Y sí, también estoy segura de que nos perdimos un montón de cosas interesantes, pero viajando despacio, sin planear en exceso, estoy empezando a descubrir una nueva forma de conocer el mundo…
Y sin querer aburrirte ya mucho mas, hoy traigo una receta para hacer Ricotta casero, queso típico de Sicilia y fácil como el que más.
El Ricotta se utiliza en infinidad de platos sicilianos aunque tal vez, los más conocidos son unos dulces llamados Cannoli que consisten en una masa en forma de tubo y que se rellena de una mezcla dulce de queso ricota. Son una auténtica delicia.
A mí me gusta especialmente en platos salados, en pasta, en alguna ensalada o combinado con verduras en un pastel salado. En dulce, me encanta el helado de Ricotta. También queda buenísimo en tartas de queso o como ingrediente de un bizcocho con un toque especial.
TIEMPO DE PREPARACIÓN
5 minutos + unas horas escurriendo
INGREDIENTES
UTENSILIOS
ELABORACIÓN


Y ya está, es así de fácil y rápido, y muy-muy rico. ¿Te anímas a probarlo?
NOTAS
FUENTES
He usado las cantidades de la receta de requesón que tienen las chicas de La Cuchara Azul en su precioso blog aunque he variado el método ligeramente de acuerdo con las indicaciones de Wonky Wonderful y The Kitchn.