
Hoy vengo con una entrada un poco diferente; quiero hablar de cómo puedes organizar tu despensa para evitar la contaminación cruzada (con el gluten). Además de contártelo por escrito, he preparado un pequeño video donde te enseño cómo he organizado mi despensa y así, quizás te ayude a organizar tu despensa y evitar sustos por contaminación.
La idea de escribir este post, surge después de leer a el artículo Orden en la despensa de Sara, escritora de Estudio Avellana. Quería contarte cómo mantengo el orden en mi despensa pero sobre todo, con la intención de prevenir la contaminación de los productos sin gluten (con productos que sí contienen gluten).
Cada día me gusta más el orden y después de leer “La Magia del Orden” poco a poco voy organizando diferentes rincones de mi casa. Al volver de las vacaciones, he repasado la cocina, he ordenado el cajón de los utensilios (que siempre estaba hecho un desastre) y estoy feliz con el resultado. Es mucho más fácil mantener un espacio organizado cuando cada cosa tiene su lugar. A veces confundimos necesitar más espacio con tener demasiadas cosas que nunca usamos. ¡Es una lectura totalmente recomendable!
La despensa es un área clave en la cocina de los celiacos o sensibles al gluten. Aunque antes de entrar a fondo con la despensa, me gustaría recordar algunos aspectos generales a tener en cuenta:
En el vídeo podrás ver cómo tengo organizada la despensa. Lo más importante, independientemente del sitio que tengas es que separes los productos con gluten y sin gluten. Algunas personas deciden no tener productos con gluten en casa y es verdad que así evitas la contaminación cruzada. Sin embargo, esta opción no siempre es posible ni tampoco tiene por qué ser la mejor. Podemos tener en casa productos con gluten con unos cuidados mínimos y que nos garantizan una despensa y una cocina libre de contaminación.
Los productos sin gluten siempre deben estar en la zona más alta, balda o cajones de nuestra zona de despensa. Los productos con gluten disfrutarán de la zona baja de la misma. De esta manera, si se nos rompe o abre una bolsa de harina de trigo, por ejemplo, no hay riesgo de contaminar los paquetes de harinas sin gluten ya que están en la zona superior.
Como verás en el vídeo, guardo las harinas en su bolsa y las cierro con pinzas herméticas que suelo comprar en IKEA o HEMA. Quedaría mucho más bonito en botes de cristal, pero sinceramente, sabemos la cantidad de harinas diferentes que tenemos en nuestra despensa sin gluten así que por el momento, me va bien así.
¿Tienes algún truco para organizar tu cocina y evitar la contaminación cruzada? ¡Compártelo en comentarios!