Vamos a contarte cómo preparar diferentes variantes de algo que gusta por igual a pequeños y mayores: bocadillos de jamón. El clásico “bocata de jamón” que siempre triunfa y es perfecto tanto para comer a cualquier hora del día como para ser parte de una celebración.
Evidentemente, la calidad de los ingredientes que utilices en cualquier elaboración se notará en el resultado final. En el caso del jamón, te recomendamos los de esta web, https://neveraespanola.com/jamones. Es una tienda online de ibéricos y curados. Además, para mayor comodidad, ofrecen también el formato loncheado, cortado a mano a cuchillo (ideal para los bocadillos).
Y no solo hay jamón. Además, también encontrarás muchos otros ingredientes y bebidas con los que podrás acompañar tus bocadillos o preparar otras elaboraciones.
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Vamos a ver ya como preparar un bocadillo de jamón. Y es que esto va más allá de meter unas lonchas de jamón en un trozo de pan. Lo cierto es que es sorprendente la gran cantidad de diferentes alternativas que se pueden lograr y lo deliciosas que resultan esas fusiones.
Vamos con un clásico al que le vamos a dar una vuelta con solo un par de ingredientes más y un golpe de horno.
Esta receta lleva también tomate rallado, pero si no te interesa incluir este ingrediente, puedes prescindir de él perfectamente. Con el aceite de oliva se consigue una mezcla que también resulta deliciosa.
40 gramos de jamón serrano.
Un tomate rallado.
Un pan de 175 gramos (aproximadamente) de harina blanca de trigo.
4 mililitros de aceite de oliva virgen extra.
Vamos con otras variedades de bocadillos de jamón serrano.
La del jamón con tomate es una fusión deliciosa. Vamos a juntarlos en una receta que además resulta muy fácil de hacer.
El tipo pan queda a tu elección: puede ser, por ejemplo, de pita, de molde, de barra o tigelle. Sea cual sea, córtalo en dos mitades de forma transversal.
El tamaño también puede variar en función del hambre que tengas o de lo que te apetezca en ese momento. Con las cantidades que vamos a darte puedes obtener unos 4 bocadillos (ajústalas si necesitas que sean menos). En aproximadamente un cuarto de hora lo tienes.
Pan (recuerda, el tipo queda a tu elección).
Una bandeja de rúcula.
Sofrito de tomate y cebolla (cuatro cucharadas).
100 gramos de jamón serrano.
Una variante cuyo aliño va por la parte de arriba, logrando así una alternativa diferente.
Además, si quieres puedes combinar varios tipos de lechuga, logrando así una mezcla muy estimulante. Para variar todavía un poco más, esta vez vamos a hacerlo con pan de molde.
Una cucharada rasa de mayonesa.
Una cucharada rasa de salsa de tomate o kétchup.
Un par de rebanadas de pan de molde (mejor si no tienen corteza)
Varias lechugas (pueden ser escarolas también) cortadas de forma muy fina.
Una rodaja fina de remolacha.
Aceite de oliva (una cucharada).
Sal (a tu gusto).
Una loncha del queso que prefieras.
Una rodaja de tomate.
Con esta cantidad de ingredientes podrás hacer un par de bocadillos. Al igual que en el resto de recetas, puedes variar las cantidades en función de tus necesidades.
Vamos con otras opciones combinadas con otros ingredientes algo más fuertes. Para los momentos en los que se tiene algo más de hambre.
Este es un bocadillo típicamente andaluz. Por norma general se hace utilizando un pan blanco plano y redondo que es conocido como mollete. Pero si no tienes a mano uno de este tipo con cualquier otro resulta igualmente delicioso.
La versión más genuina es sin salsas y con carne de cerdo, pero, como siempre, puedes introducir alguna variante. Por ejemplo, sustituyendo la carne de cerdo por pollo o incluyendo alguna de tus salsas favoritas.
Para hacerlo todavía más típico y completo, vamos a agregar unas patatas fritas a nuestro bocadillo. De ese modo puede suponer perfectamente un menú completo. Evidentemente, dependerá de tu apetito en ese momento, pero recuerda que lleva ingredientes como el lomo de cerdo que llenan lo suyo.
Pan para bocadillo (si no tienes mollete, sirve cualquier otro).
Un par de lonchas de lomo de cerdo.
Un tomate.
Dos lonchas de jamón serrano.
Aceite de oliva.
Dos pimientos verdes (tipo italiano).
Sal (a tu gusto).
Patatas fritas.
Mayonesa (ingrediente opcional).
Vamos con el paso final: montar el serranito.
Y ya lo tenemos. Sírvelo acompañado de patatas fritas.
Una mezcla de esas con las que se hace la boca agua con solo leer su nombre. Además, es rapidísimo de hacer. Vamos allá:
Media barra de pan.
Dos o tres lonchas de jamón serrano (lo más largas posibles).
Aceite de oliva.
Aceite de girasol.
Un tomate.
Un huevo frito.
Pimentón dulce.
Uno o dos ajos.
Listo.
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Los sándwiches de jamón también son una alternativa muy a tener en cuenta, que además resulta más ligera. Perfectos para cualquier momento del día. Estas son las cantidades para 4 sándwiches.
8 rebanadas de pan de molde.
150 gramos de lonchas de jamón serrano.
100 gramos de queso cremoso.
40 gramos de mantequilla.
50 gramos de champiñones (en conserva).
Corta los champiñones en láminas.
Unta todas las rebanadas de pan con mantequilla.
Reserva estas cuatro rebanadas.
Pon en las rebanadas con mantequilla el jamón serrano y los champiñones cortados en láminas.
Ahora unta queso en las rebanadas que has reservado previamente y ponlas encima de las otras para formar el sándwich.
Ya tienes tus sándwiches preparados. Ahora ya puedes hacerlo en una sandwichera, una sartén o una parrilla.
Una vez que hayas hecho tus sándwiches, ha llegado la hora de prepararlos para la presentación. Para ello, córtalos en diagonal, sujétalos en una brocheta para que no se salgan los ingredientes y finaliza poniéndolos en platos.
Para finalizar, vamos con algunas ideas rápidas algo distintas al bocata de jamón.
Para hacerlo, parte el pan a lo largo. Pon encima el jamón serrano y sobre él dos lonchas de queso brie. Ahora caliéntalo. Puedes hacerlo en la sandwichera, en el horno o en una plancha, lo que prefieras. Y ya lo tienes. Por norma general no tardarás ni diez minutos en tenerlo listo.
Corta el pan a lo largo y tuéstalo. Echa sobre él un chorrito de aceite de oliva. Agrega ahora tomate (triturado o cortado en juliana) y, para finalizar, el jamón.
Como habrás visto, el jamón da mucho juego a la hora de preparar un bocadillo. Bien sea una alternativa ligera o una acompañada con ingredientes un poco más fuertes, las opciones son prácticamente infinitas. Esperamos haberte ayudado a descubrir algunas.
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