La compota de manzana es un postre que al principio no es lo primero que elegirías de una carta de postres. Sin embargo, cuando veas lo fácil que es de hacer, lo rica que está y cómo se puede combinar, seguro que te pica el gusanillo. A mi abuela le encanta porque es súper fácil de comer y también puede ser una muy buena opción para los más peques de la casa. Pero por favor, no os quedéis solo con esos dos públicos y probadla vosotros también, seguro que os sorprende. no tenéis más que mirar la buena pinta que tiene ésta.
Pues para hacer un bote mediano, yo suelo rellenar el típico bote de cristal de los garbanzos, necesitamos:
A mi me encanta acompañarla con un yogurt griego y algunas nueces. Ponemos en un cuenco un yogurt griego como base, luego la compota un poquito caliente y como topping las nueces. El contraste de ingredientes fríos y calientes y amargos (como el yogurt) y dulce está muy, pero que mu bueno.
Y esto es todo, espero que os animéis a probarla y que os guste mucho.
¡Un abrazo!