Conejo al romero





El conejo es un animal salvaje en su estado natural, desde no hace mucho tiempo se domestica y se cría en granjas. Tiene una carne blanca muy escasa en grasas por lo que se ha convertido en un alimento típico de la dieta mediterránea y cuya versatilidad gastronómica permite incluirlo en comidas y cenas.

Este alimento se puede encontrar en recetas tradicionales como guisado al ajillo o con arroz, así como en otras más originales como al chocolate o con miel y limón. Su textura se adapta a las exigencias de la nueva cocina. Es sabrosa y fácil de preparar.

Ingredientes para 4 personas:

Un conejo

cuatro rebanadas de pan frito

3 dientes de ajo

una cucharadita de romero en polvo

2 tallos de perejil

un vaso de vino blanco

un vasito de aceite de oliva

sal y pimienta.

Preparación:

Pedimos al carnicero que nos trocee el conejo en 8 trozos grandes.

Pelar y picar los dientes de ajo con el perejil.

En un mortero, machacamos un diente de ajo y el pan frito, le añadimos el vino.

Espolvoreamos el conejo con el romero y ponerlo en un bol, añadir un buen chorro de aceite, salpimentamos y añadimos el ajo, el vino, el perejil y el pan picados y dejamos macerar durante 2 horas. Sacamos la carne del macerado y a continuación ponemos una cazuela con aceite y freímos la los trozos de conejo.



Cuando están dorados, añadimos a la cazuela el líquido donde hemos macerado la carne.



Añadimos un poco de agua hasta que la carne quede cubierta y cocemos a fuego lento, hasta que la carne esté tierna y la salsa quede espesa.