Parece extraño un plato tan típico catalán y no había probado nunca esta combinación de contrastes y sabores, la verdad que me resultó delicioso.
La receta la aprendí de las clases de cocina que impartió Alba Sabater en la Escola la Llar.

Preparación:
Dorar en una cazuela con aceite: el ajo, el pan tostado, los frutos secos, el hígado, triturar todo en en bote para la batidora con el vino blanco, un poco de caldo y 75 gr. de chocolate.
En la misma cazuela dorar el conejo y reservar.
Aprovechar el aceite de dorar el conejo y freír la cebolla hasta que este dorada, añadir el caldo y el conejo.
Cuando lleve 20 a 30 minutos, añadir las patatas cortadas a trozos no muy pequeños, la picada y dejar cocer hasta que las patatas estén cocidas. Si se ve que ha quedado muy líquido, se puede espesar con un poco de harina deshecha en agua antes de apagar el fuego, (que esto no fue mi caso).
Salsa de chocolate para adornar:
En un cazo poner la nata a punto de hervir , retirar del fuego y añadir los 35 gr. de chocolate cortado a trocitos pequeños, remover hasta que quede una salsa ligada.

Para emplatar, colocar las patatas y la salsa del conejo en el fondo del plato, añadir el conejo encima y acabar decorando con unos motivos de salsa de chocolate.