Conejo 1 kg.diente de ajo 1 unidadhoja de laurel 1 unidadpimienta negra 10 granoscebollas de figueras 500 gr.tomate 1 unidadalcachofas 5 unidadesvinagre de jerez 50 ml.azúcar 1 cucharaditacaldo ligero 150 ml.
En primer lugar, es necesario limpiar y secar el conejo e, inmediatamente después, hay que cortar las verduras y mezclarlas con el laurel y la pimienta. A continuación, se prepara el tomate sin piel ni semillas y se corta a cuadritos. Una vez pulidas las alcachofas, hay que laminar 3 unidades en rodajas finas y ponerlas en un recipiente, cubrirlas con aceite y confitarlas a fuego muy lento durante unos 20 minutos. Seguidamente se dora el conejo con aceite y el diente de ajo y se pasa a una cazuela de barro junto con el aceite de la fritura. A continuación, se añade la cebolla y después el tomate. Cuando todo el conjunto esté bien confitado, regar con el vinagre, el azúcar y el caldo.
Finalmente, distribuir las alcachofas confitadas y acabar la cocción tapado en el horno a temperatura suave; laminar las 2 alcachofas a láminas muy finas y freírlas por tandas en aceite caliente hasta que queden crujientes. Presentación: conviene colocar el conejo en una bandeja con las alcachofas confitadas y decorarlo con los crujientes de alcachofa.