
La carne de conejo tiene muchos puntos a favor, uno de los mas destacables es que es una de las carnes que menos grasa tiene, con lo cual está recomendada en dietas de adelgazamiento. Así que si estás a dieta ya sabes que está carne es muy buena para eso, y para que no te aburras cocinándola siempre de la misma forma, pincha aquí para ver todas las recetas que han preparado mis compañeros. Para esta necesitamos:
Lo primero es tener el conejo a punto. Id a vuestro carnicero de confianza y pedirle que os lo deshuese si no sois muy mañosos con el cuchillo. Por suerte para mi, mi marido es carnicero, así que mas confianza que con él... jejejeje. Bueno, una vez lo tengáis lo salpimentamos y reservamos. Pelamos la manzana y la cortamos en cubitos. Ponemos aceite en una sartén y salteamos. Agregamos el bacon cortado en trocitos y las pasas. Rehogamos todo junto unos minutos y apagamos el fuego.
Dejamos que temple un poco y rellenamos el conejo. Lo atamos con hilo de bridar y lo marcamos por ambos lados en una sartén.
En la fuente de horno, ponemos un chorro de aceite y echamos la cebolla en juliana, los ajos por la mitad y las zanahorias en rodajas. Añadimos el conejo, el vino, tomillo y romero. Metemos al horno precalentado a 200ºC durante 1 hora aproximadamente.