Las carnes rellenas son muy popular para las comidas de fechas señaladas; bien sea en Navidad una comida de fin de año o de cualquier aniversario.
Son platos que cunden mucho, son vistosos y la carne siempre se quedan tiernas y sabrosas.
Las más populares son la cerne de cerdo, ave, cordero o ternera. Aun así, podemos incluir la carne de conejo entre nuestro recetario.

1.-Pelamos los pistachos y le quitamos la piel. Dejamos las ciruelas y los orejones unos minutos de remojo en agua tibia.

2.-Salpimentamos el conejo, lo ponemos abierto sobre una placa cubierta con papel de horno, con la parte inferior boca arriba. Disponeos los frut@s secos bien escurridos sobre la carne de conejo. Enrollamos el conejo sobre si mismo y lo atamos con un hilo de cocina.
3.- Ponemos un poco de aceite en una sartén a calentar. Doramos unos minutos por todos los lados el conejo relleno. Ponemos nuevamente la pieza de conejo rellena sobre la placa de horno.
Cuece 30 minutos a 175º con el horno precalentado, le damos la vuelta y lo regamos con un poco de vino blanco. Dejamos que se cocine en el otro otros 10 minutos con el horno a 180º.

4.- Retiramos el conejo relleno de frutas secas del horno. Dejamos que la pieza repose unos minutos hasta que suele todo el jugo. Cortamos la carne en varios trozos de 1 cm.


