Cortar el jamón Ibérico es unahabilidad muy importante, que es considerada un arte por muchos. Y es que del corte adecuado, pueden depender muchas cosas tales como el sabor del jamón, la presentación. Como vemos, cortar bien el jamón ibérico es crucial para asegurar en buena medida el éxito del alimento.
Como sé que muchos cortan el jamón Ibérico como buenamente puedes, y otros les desencanta por la pereza, renunciando al auténtico sabor del jamón recién cortado, he decidido publicar unos consejos para enseñarlos a cortarlo correctamente.
Para empezar, ¿sabías que para cortar el jamón Ibérico correctamente se necesitan 3 cuchillos? Uno de carnicero, de hoja ancha y fuerte, para cortar la piel y la grasa exterior del jamón; uno jamonero, de hoja estrecha y flexible, para cortar las lonchas; y uno corto y fuerte, de puntilla, para asegurar un buen corte en la cadera.
Por supuesto, cortar el jamón Ibérico, el pedernal o la piedra de afilar siempre deben estar a mano, para asegurar el buen filo de nuestros cuchillos. Otro objeto importante a la hora de cortar el jamón ibérico es el jamonero, para asegurar un corte cómodo y seguro. Colocaremos el jamón en este instrumento, con la pezuña hacia arriba, para garantizar una buena fijación. Antes de cortar, aseguraros de cuánto jamón vais a comer, ya que conviene no cortar más del necesario.
Bien, lo primero que debemos hacer es retirar la piel y la grasa exterior. No tiréis estos pedazos, guardarlos para cubrir la zona cortada cuando acabéis, y así asegurar que la grasa superficial del jamón queda siempre fresca. A la hora de cortar, debemos procurar que las lonchas sean siempre finas y tan pequeñas como sea posible, intentando que lleven grasa intramuscular para hacerlas más jugosas. También es importante seguir una dirección uniforme en el corte, ya sea hacia la pezuña o hacia abajo. Al llegar al hueso de la cadera, siempre tan molesto para algunos, hacemos un corte incisivo con el cuchillo de puntilla a su alrededor, retirando cuánta carne podamos.
Para finalizar, no debéis olvidaros de mantener siempre la mano detrás del cuchillo (sé que es un consejo estúpido, pero a veces se olvida), y jamás metáis el jamón ibérico en la nevera, ya que su temperatura óptima es de 24ºC. Cuando lo acabéis por completo, podéis cortar los huesos y emplearlos en la preparación de sabrosos caldos.
Fuente: Calidaula, un proyecto del Ministerio español de Medio Ambiente, MedioRural y Marino.
¿Conoces algún otro truco para cortar jamón ibérico?