Sin duda no puede haber nada más bueno que disfrutar de unas Cookies americanas, crujientes por fuera y blanditas por dentro, con tropezones de chocolate que se deshacen en la boca y el toque crujiente que le da las nueces.
Si caes en la tentación, no podrás comerte solo una!
120 grs. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
120 grs. de azúcar moreno.
1 huevo L.
1 Cdta. de pasta o extracto de vainilla.
170 grs. de harina de trigo.
1/2 Cdta. de bicarbonato de sodio.
1/2 Cdta. De sal.
100 grs. de chispas de chocolate.
100 grs. de nueces troceadas.
Batir la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar y la sal hasta conseguir una crema cremosa.
Mientras batimos añadimos el huevo y la vainilla.
Tamizamos la harina junto con el bicarbonato y batimos a la velocidad mas baja que tenga la batidora.
Añadimos las nueces troceadas y las chispas de chocolate (reservar unos 30 gramos de chispas de chocolate para decorar las galletas) y mezclamos con una espátula. 
Repartir la masa en dos partes en papel transparente y aplastar con las manos hasta dejarla lo más finitas que se pueda y metemos en el congelador 10 minutos.
Sacamos una de las masas y hacemos bolas de 38 o 40 gramos (nos engrasamos las manos en aceite) y volvemos a meter en el congelador 10 minutos.
Sacamos las bolas del congelador, las ponemos sobre una bandeja forrada con papel de horno, separadas entre ellas de 8 a 10 centímetros, las aplastamos un poquito, le damos forma redonda y decoramos con las chispas de chocolate que tenemos reservadas.
Metemos en el horno precalentado a 180° grados, de 12 a 15 minutos.
Sabremos que están hechas cuando se empiecen a dorar por los bordes.
Sacamos y dejamos la bandeja sobre una rejilla 2 o 3 minutos.
Pasado el tiempo, pasamos las galletas a la rejilla y dejamos enfriar por completo.
(Hacer lo mismo con la otra masa que tenemos en el congelador).
Para conservarlas las guardamos en una caja de lata. 