Cookies de chocolate blanco y arándanos.
Llegó septiembre, y con él para la mayoría de los mortales el fin de las vacaciones, la vuelta al cole y el fin del verano. Así que eso supone el fin de las barbacoas y los helados y vuelta a preparar los tuppers para el trabajo. las meriendas para el cole... Y eso también nos encanta porque... ¡vuelve la época del horno! ¡Y de las galletas! Así que id encendiendo vuestros hornos porque con estas cookies de arándanos y chocolate blanco damos por inaugurada la nueva temporada de otoño.
¿Qué necesito?
¿Cómo lo hago?

Añadimos el chocolate blanco picado y los arándanos a la masa y removemos con ayuda de una espátula para repartir todo uniformemente. Formamos una bola de masa y la cubrimos con papel film. Dejamos reposar la masa un par de horas en la nevera, o si lo preferimos por cuestiones de agenda, incluso toda la noche.
Ahora que la masa ya ha reposado, vamos cogiendo con una cuchara pequeñas porciones de masa y formamos una especie de bolas, que iremos colocando en la placa del horno cubierta con papel sulfurado. Aseguraos de dejar distancia suficiente entre unas galletas y otras porque durante la cocción se derretirán y ocuparán bastante espacio.
Cocemos las galletas durante 12-15 minutos, dependiendo del tamaño de las bolas, en el horno precalentado a 170º C. Cuando los bordes estén doraditos estarán listas y podremos retirarlas y dejarlas reposar sobre una rejilla. Recordad que si conseguís no coméroslas todas el mismo día, en un recipiente hermético se conservan perfectamente varios días. ¡Ñam, ñam!