Hola muy buenas tardes a todos! Regresamos esta recién estrenada primavera con una receta elaborada con una combinación que me encanta. El limón y el chocolate blanco son una mezcla excelente. La descubrí en Reino Unido y la verdad es que no me había planteado cómo quedarían unas cookies estilo americanas. Puede parecer que no van bien juntas pero con el limón en su justa medida os aseguro que es toda una delicia para cualquier paladar.
Es una masa aromatizada en la que el limón queda de fondo y contrasta perfectamente con el chocolate blanco y el crujiente de las nueces. Son deliciosas y una alternativa a las clásicas de chips de chocolate estilo Toll House y la verdad es que ha sido todo un acierto decidirme a hornearlas.
La verdad es que me encantan las recetas con limón y aprovecho ahora que hay tantos en los árboles que tenemos en casa para elaborar postres. Me encanta el frescor y el aroma de este cítrico tan versátil en cocina. Sigo un poco al pie de la letra el dicho popular "Si la vida te da limones, hazte una limonada" pero en versión repostera.
Es muy sencilla, con un bol y una cuchara podéis hacer la masa sin mucho esfuerzo. Toque de nevera y... al horno! ¿Las hacemos juntos?
- 215 grs. harina de trigo
- 150 grs. azúcar
- 1 huevo
- 115 grs. mantequilla
- 1 cda. zumo de limón
- 1 cda. y media de ralladura de limón
- 1/2 cdta. levadura química
- 1/2 cdta. bicarbonato sódico
- 1/4 cdta. sal
- 120 grs. chocolate blanco
- 50 grs. nueces
Preparación: En primer lugar fundimos la mantequilla un poco en el microondas. La dejamos suave, tipo pomada. La mezclamos con azúcar batiendo con unas barillas. Agregamos el huevo, la ralladura y el zumo de limón. Integramos bien todos los ingredientes.

Añadimos la harina, los impulsores y la sal tamizados en varias veces. Lo mezclamos con ayuda
de una cuchara de madera. Por último agregamos las nueces troceadas.
Ponemos papel film a nuestro bol y dejamos reposar nuestra masa una media hora en la nevera.
Las vamos disponiendo en porciones de una cucharada sobre la bandeja en papel vegetal. Podemos moldear un poco con las manos o ayudarnos de un cortador circular para darle más forma.