Si os gustan las fresas con nata ( los más golosos la nata con fresas este postre os va a entusiasmar porque es muy sencillo y esta buenísimoo!!
Estas copas las preparé con media terrina de queso y un brik pequeño de nata que tenía en la nevera, nos gustaron tanto que este fin de semana hemos vuelto a repetir. Reconozco que la mermelada de fresa recién echa le aporta un sabor y un color espectacular.
Utilizando un molde pequeño con una base de galletas o bizcocho y duplicando los ingredientes se puede convertir en una tarta maravillosa a la que no podrán resistirse
Ingredientes: para tres personas muy golosas ya que las copas son completitas
Preparación:
Lo primero que haremos será introducir el recipiente donde vayamos a montar la nata unos minutos en el congelador.
Ponemos a hidratar las hojas de gelatina en agua fría durante unos 10min aprox, mientras preparamos los demás ingredientes.
Montamos la nata con unas varillas eléctricas en el recipiente que previamente pusimos a enfriar, reservamos en la nevera.
Con las mismas varillas que montamos la nata, mezclamos en un bol el queso con el azúcar hasta que nos quede una crema suave.
Ponemos a calentar en un cazo las cuatro cucharadas de leche. Cuando esté caliente le incorporamos las hojas de gelatina escurrida, mezclamos bien, dejamos que se temple un poco y se lo agregamos, poco a poco removiendo, a la crema de queso.

Incorporamos la nata montada con unas varillas manuales mediante movimientos envolventes hasta que nos quede una crema suave.

Dividimos la mezcla en las copas y la dejamos reposar en la nevera como mínimo unas dos horas. Mejor de un día para otro.

Una vez que haya cuajado echamos una cucharada de mermelada en cada copa.
Unos instantes antes de servir lavamos y secamos con papel absorbente las fresas, les cortamos la base y luego por la mitad. Las colocamos en las copas con la parte del corte hacía dentro. Espolvoreamos con el azúcar glas.

A continuación os dejo como preparar una rica mermelada de forma rápida.
Mermelada casera de fresas
Pesar las fresas, poner en un cazo y añadirle la mitad de su peso de azúcar. Dejar hervir a fuego suave unos minutos, removiendo de vez en cuando hasta que espese. Triturar con una batidora. Y ya la tenéis lista.