
Chocolate, ¿qué haría yo sin ti? Soy débil como un corderito, solo oír tu nombre y allá me voy... Siempre me costó resistirme al chocolate, pero últimamente ya ni lo compro porque no me dura un suspiro. Incluso el negro, que no es que me guste demasiado para comer solo, desaparece onza a onza.
Normalmente siempre tengo (tenía) alguna tableta en casa para hacer algún dulce cuando surgiera, pero ahora tengo que pensar antes lo que voy a hacer y esconder el chocolate hasta que me ponga manos a la obra. Así fue con estas copas, aunque del que me sobró te aseguro que ya no queda ni una miguita.

Cuando ojeo un libro de repostería, lo que lleva chocolate es lo que más me tienta y lo primero que suelo hacer. En este caso, fue la tarta de tres chocolates del precioso libro de Kanela y limón la que me hizo caer en la tentación y disfrutar de ella versionada en estas deliciosas y sencillas copas.
Hace ya casi dos meses que las hice, pero para no atacarlas todas congelé las que sobraron (aunque si me pongo no sobra ni una, jejeje) y este fin de semana las disfrutamos como si fueran recién hechas. Qué ricas estaban!!!


Para la capa de chocolate con leche:
1 hoja de gelatina
150 ml. de nata para montar
100 gr. de chocolate con leche
Para la capa de chocolate blanco:
1 hoja de gelatinaPara decorar:
Chocolate rallado, virutas de chocolate, cacao en polvo