Continúo con mi particular "cruzada" en busca de sabores nuevos para mis bizcochos. No siempre van a tener sabor a limón o naranja, aunque éstos son los sabores más tradicionales y los que suelen gustar a todo el mundo. Pero como me encanta experimentar, siempre tengo que probar cosas nuevas.
En esta ocasión he utilizado una receta que me llamó la atención desde el primer momento en un libro de cocina que me regaló mi marido hace poco. El libro se llama "Repostería Casera - El rincón del Gourmet" de Tikal +Susaeta Ediciones.
Desde que vi el título de la receta, me dije: "éste tengo que hacerlo si, o si". Y dicho y hecho. Me busqué los ingredientes que no tenía y lo preparé el Sábado Santo para merendar.
Varié un poco la receta porque en el libro el bizcocho va relleno de una crema de queso ricotta y yo lo dejé sin rellenar. No le hace falta. La combinación de los dátiles, las avellanas, el queso y las diferentes harinas es espectacular.
Es un bizcocho muy nutritivo, muy aconsejado para los deportistas y sobre todo para los niños:
* los dátiles son una buena fuente de energía por su alto contenido en hidratos de carbono; también aportan mucha energía, tanto al cerebro como a los músculos, por lo que permiten no solo realizar grandes esfuerzos físicos, sino también incrementar la agilidad y la capacidad mental.
*las avellanas son altamente nutritivas por su contenido de proteínas, grasas y minerales. Proporcionan calcio y también es un alimento energético por su alto contenido en aceite, y carbohidratos. Es un fruto muy saludable que protege del riesgo de enfermedades patológicas y cardiovasculares. También ayuda a reducir el colesterol alto,
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