Este año estoy algo más perezosa y me ha costado empezar la temporada de dulcerío navideño. Imagino que el hecho de que en Águilas aún estemos a 20 grados y que las playas sigan invitando al baño de sol y de mar tendrá algo que ver. Me cuesta imaginar que ya estemos a dos semanas de la Navidad y que sigamos vistiendo de manga corta pero el calendario es el que manda y sí, estamos en diciembre así que, queramos o no, debemos empezar a pensar en alfajores, mantecados, cordiales y también en estos ricos cortadillos de canela. He de reconocer que pese a ser la primera vez que los preparo en casa han gustado mucho. La receta la he sacado de uno de mis muchos libros de cocina monacal y hoy la comparto con vosotros. Espero que os gusten.
Ingredientes:
250 gramos de manteca de cerdo.
3 huevos pequeños.
La ralladura de un limón.
250 gramos de azúcar.
1 cucharada de canela.
375 gramos de harina.
1 sobre de levadura química.
Azúcar glas.
Para el almíbar:
375 gramos de azúcar.
250 mililitros de agua.
Elaboración:
Se bate la manteca junto con los huevos y el azúcar hasta obtener una mezcla muy cremosa.
En otro bol se mezclan la harina, la levadura, la canela y la ralladura de limón.
Esta segunda mezcla de ingredientes secos se va añadiendo poco a poco a la primera, amasando bien con la mano.
Se extienda la masa en un molde y se hornea a 230º hasta que al pinchar con un molde este salga limpio.
Mientras se prepara un almíbar espeso y una vez que el pastel está bien frio se desmolda y se pincela con el almíbar.
Se corta en cuadraditos y se reboza en azúcar glas y listo.