La carne de vacuno (de ternera, si el animal es joven) destaca por su alto contenido en hierro, vitaminas del grupo B y proteínas. Lo que hace de este tipo de carne un componente ideal para toda dieta sana y equilibrada.
Gracias a la variedad de cortes que ofrece el animal, esta carne puede ser usada para multitud de recetas en la cocina. Toma nota:
- Solomillo: es considerada la pieza más tierna y jugosa, lo que influye en su precio, que a menudo suele ser elevado. Es ideal para cocinar a la plancha, a la brasa o asada.
- Espaldilla: la zona situada en la punta es la más jugosa y asada queda muy bien. Cortada en filetes, es perfecta tanto para hacer a la plancha como para freír, pero antes no hay que olvidar romper el nervio.
- Morcillo: en este caso, la pieza de carne situada en la pierna al igual que la situada en el brazo son buenas para caldos, estofados y ragouts. Si por otra parte, su corte es transversal se convierte en ossobucco.
- Lomo: al igual que el solomillo es una pieza muy tierna. Entera, deshuesada y atada, es ideal para roast-beef. Igualmente se puede encontrar en chuletón, filete o entrecot.