¡Hola! El pisto es algo que tengo siempre en el congelador y muy a mano. Vivo en tierra de pimientos, tomates, berengejas y calabacines, así que nunca faltan en mis platos. Siempre hay algún vecino que me da una gran bolsa de pimientos o de cualquier verdura, así en cuanto la tengo me voy directa a la cocina y me pongo a picarlo todo, (gracias thermomix, que me lo pica todo en unos minutos), y en un rato tengo un buen pisto partido en porciones y que va directo al congelador. Una vez hecho me sirve de base para salsas, arroces, estofados... o como acompañamiento de carnes o pescados. Esta vez he hecho una carne en salsa con cebolla y le he añadido una de mis bolsas de pisto y me ha quedado una salsa deliciosa. Esta carne se hace siempre a fuego lento y con la sartén tapada. Se tarda más de un par de horas en hacerla pero el resultado es una carne muy jugosa y tierna, y una salsa para mojar mucho pan. 750 gr. de costilla de cerdo cortado en palos. 4 cebollas chicas 1/2 vaso de agua 1 lata de cerveza 1 plato de pisto Aceite de oliva, nuez moscada, pimienta y tomillo. Pica la cebolla bien fina y póchala con el aceite de oliva, la sal, la pimienta, la nuez moscada y el tomillo. Ponla a fuego lento y tapa la sartén. Mueve la cebolla de vez en cuando y mantén el fuego a la temperatura más floja. Una vez que la cebolla está doradita y blanda, añade la carne y mezcla todo. Tiene que seguir a fuego lento y con la sartén tapada. Añade el agua y deja que todo cueza un buen rato. Cunando reduzca la salsa, añade la cerveza y deja que reduzca también. Una vez que la salsa ha disminuido, agrega el pisto y remueve de vez en cuando.La cocción habrá terminado cuando la salsa haya reducido bien y el tomate empiece a pegarse a la sartén.