Vino manzanilla de Sanlúcar -u otro vino blanco seco- (1 vaso)
Agua (suficiente para cubrir, yo he usado 1 litro)
Perejil fresco picado (al gusto) Preparación:
Limpia el costillar y córtalo de forma que quepa en tu cazuela. Si quieres puedes cortar las costillas de una en una o incluso troceadas en trozos pequeños. Esto te lo pueden hacer en la carnicería.
Pela la cabeza de ajos y corta los ajos en láminas o en trozos.
Prepara una cazuela con aceite de oliva e incorpora las costillas.
Dóralas por una cara primero y después por la otra.
Sazona.
Dora también los costados.
Añade los ajos, la pimienta y la cayena.
Vierte el vino manzanilla (u otro) y deja evaporar el alcohol.
Cubre con agua y deja que esta hierva.
Cuando el agua comience a hervir baja el fuego y deja cocer una hora.
Pasada la hora la salsa habrá reducido casi totalmente y las costillas estarán tiernas.
Deja que terminen de dorarse mientras se evapora casi toda la salsa.