Como se acerca la Navidad y celebramos el nacimiento de Jesús, me he puesto a investigar con nuestro querido Don Google, que todo lo sabe, cual era el origen, de la almendra y me he encontrado con algo que quizás algunos los más creyentes os pueda interesa, un relato que a mí particularmente me ha resultado muy bonito, a pesar sinceramente que no hemos conseguido captar este mensaje. Los almendros florecen en invierno, y con sus flores abiertas, parecen que guardan a los demás arboles, hasta que despierten en primavera. No en vano la lengua hebrea conoce al almendro como " el árbol que vela, el árbol que sabe escuchar". Mediante la metáfora del almendro, Israel redescubrió que "saber escuchar a Dios y al prójimo" requiere silencio y paciencia, pero sobre todo, exige amar apasionadamente la vida, amar profundamente el corazón de los otros, creer que la humanidad será capaz algún día de hacer brotar sus flores en primavera y dar los mejores frutos de su ternura. Fuente: Francesc Ramis Darder INGREDIENTES:
100 gr. de nueces de California 75 gr. de pasas de Corinto 1/2 litro de leche por cada 150 gr. de crema de almendrina 3 rebanadas de pan de molde sin corteza ELABORACIÓN PASO A PASO:
Hervir durante unos minutos la leche junto con la almendrina, añadir la rama de canela. introducimos la miga de pan. Retiramos la rama de canela, reservar, y lo pasamos por la batidora. Introducimos nuevamente la rama de canela y dejamos en reposo unos diez minutos. Servir y añadimos las nueces y las pasas.