Desde que empezó el confinamiento he estado en contacto con mis alumnos.
Al cesar las clases presenciales y empezar la modalidad de tele docencia, los maestros nos hemos visto obligados a cambiar nuestra forma de enseñar de la noche a la mañana.
Esto nos hace agudizar el ingenio para con los pocos recursos que contamos intentar mantener una enseñanza lo mas parecida a la que se realizaba en las aulas. Es difícil, para que vamos a engañarnos... No es lo mismo para nada, se pueden transmitir los conceptos y los contenidos didácticos a través de internet, pero eso no es enseñar, no es la escuela.
Desde el principio he intentado que la teledocencia con mis niños no se limitara a mandar ejercicios y tareas. He intentado crear, salvando las distancias, claro, un ambiente lo más similar a lo que hacíamos en clase.
Y en clase hacíamos muchas más cosas que aprender las tablas o a redactar. Hacíamos teatro, cantábamos, jugábamos, preparábamos recetas sencillas en el cole... no todo ha sido posible pero en mi afán de crear cierta "normalidad" con mis alumnos, he hecho para ellos videos con las explicaciones de clase, o con manualidades, o con retos como el "harina challenge" jejeje y como no, recetas de cocina.
Cada semana, les subo un video de alguna manualidad o de alguna receta de cocina sencilla para que ellos la hagan en casa. Y me parecía, que no estaba mal incluirlas aquí, en el blog.
Así que, aunque ya tenía una crema de crema de cacao vegana en el blog, esta que preparé para mis niños es tan sencilla que cualquiera puede hacerla.

Una receta que hasta un niño (con supervisión de un adulto, claro) puede hacer. Más sana y rica que la industrial.