
El fin de semana del 14 de octubre de 2017 fue trágico para Galicia que vio como el fuego destruía una tremenda extensión de su bosque y acababa con la vida de cuatro de sus habitantes. La casualidad, en este caso desgraciada, nos hizo coincidir con ese terrible momento y, aunque vimos las llamas de forma lejana, hicimos el viaje de vuelta con la sensación de que algo muy grave estaba pasando.
De allí trajimos a casa castañas recién cogidas que debían servirnos como ingrediente de un par de recetas que queríamos presentaros. Castañas recogidas en el bosque y otras, grandes y brillantes, compradas en el "rianxo" de la Plaza de Abastos de Orense a sus productores. Con ellas hemos realizado esta crema que puede utilizarse como acompañamiento de la carne pero también en las tostadas del desayuno, y que será además el ingrediente principal de la receta de unos bizcochitos que próximamente publicaremos.
Ojalá los paisajes gallegos quemados se libren pronto de ese color negro que ahora domina, los árboles retoñen y podamos volver a sentir la felicidad que acompaña un paseo entre robles y castaños del que se vuelve con los bolsillos llenos, y lo ocurrido aquellos trágicos días no se repita nunca, nunca mas.
400 g de castañas peladas.
700 ml de leche.
1/2 rama de canela.
180 g de azúcar.
Una pizca de sal.
