Crema de guisantes a la menta

Soy una fanática de las cremas de verduras, simplemente me encantan y tengo la suerte de que a mi marido y a mis hijos también les gustan. Mi hijo Gabriel se parece mucho a mí y si por él fuera cenaría todos los días cremas de verduras, me estoy replanteando seriamente plantar un huerto, aunque sea en macetas en la azotea......











Ingredientes para 2 personas:


Azúcar moreno, 1/2 cucharadita rasa

Caldo de verduras, 600ml (yo he usado un teta-brick de caldo de verduras)

Cebolleta, 3

Guisantes congelados, 500g

Hojuelas de chile seco, al gusto

Mantequilla "con sal", 30g

Menta fresca, 12-15 hojas

Nata líquida "especial cocina", 200ml

Pimienta negra molida, 1/2 cucharadita rasa

Sal fina, 1 cucharadita

Vino blanco seco, 1/2 vaso (120 ml aprox.)


Utensilios:


Batidora eléctrica

Colador chino

Cuchara de madera

Cucharilla de postre, te servirá para medir el azúcar, la sal y la pimienta

Cacerola con su tapadera

Cuchillo afilado

Vaso, te servirá para medir el vino


Elaboración:

Comienza preparando y picando muy fina las cebolletas.






Seguidamente echa la mantequilla en la cacerola y derrítela a fuego medio.

Cuando la mantequilla esté derretida echa las cebolletas picadas a la cazuela junto a una poquita de sal fina. Remueve con tu cuchara de madera y deja que las cebolletas se ablanden a fuego medio (nº 4-5 de la placa vitrocerámica) durante 10 minutos.



Cuando las cebolletas estén tiernas agrega los guisantes junto a una poquita de sal fina y déjalos descongelar por espacio de 2 minutos removiendo de vez en cuando con tu cuchara de madera.








Tras esto vierte el medio vaso de vino blanco seco y deja que el alcohol se evapore durante 2 minutos aproximadamente.






Una vez el vino haya reducido su volumen agrega el caldo de verduras, tapa la cazuela y deja que los guisantes se ablanden a fuego medio durante 15 minutos o hasta que estén tiernos.




Pasado el tiempo añade las hojas de menta fresca y tritura el conjunto con tu batidora eléctrica.








Después pasa la crema por un colador chino para eliminar las posibles fibras.

Vierte nuevamente la crema en la cazuela y añade la nata líquida, las hojuelas de chile seco y la media cucharadita rasa de azúcar moreno. Remueve bien el conjunto y calienta a fuego lento removiendo continuamente con tu cuchara de madera.





Sirve caliente.




Una cena perfecta.






"Lo que decidas hacer asegúrate que te haga feliz"