Se acaba el verano y todos empezamos a mirar con miedo a la báscula. ¿Cuántos os habéis pasado más de la cuenta? Pues es el momento de preparar recetas sencillas y ligeras con las que volver a sentirnos bien, como esta deliciosa crema de guisantes, una opción ligera y super sencilla que se convertirá en un plato estrella para todos los amantes de los guisantes.




Dificultad: Fácil
Horneado: Sin horno
Tiempo: 40 mins(aprox)
Temporada: Sin temporada
Raciones: 4 personas
Etiquetas: Primero
Adaptada de: Hoy comemos sano
- Picamos las cebollas chalotas y los puerros. Ponemos una cacerola a fuego medio alto con un chorrito de aceite y rehogamos ligeramente la cebolla y el puerro, hasta que comiencen a ablandarse.
- Troceamos la patata y la añadimos en el momento en el que el puerro y la cebolla estén ligeramente hechos. Rehogamos ligeramente la patata.
- Añadimos los guisantes y cubrimos con el agua. Cuando rompa a hervir, añadimos un poco de sal y de pimienta. Bajamos el fuego a potencia media y dejamos que se cocine durante 15 minutos. La cocción nos la va a marcar la patata: cuando esté bien hecha y blanda, lo tendremos.
- Antes de batirlo con la batidora, retiramos parte del agua de la cocción y lo reservamos. Batimos todo bien hasta conseguir una crema homogénea. Si veis que queda muy espesa, podéis ir añadiendo parte del agua que hemos reservado y batir para incorporarla bien. Podemos pasar por un pasapurés si queréis una textura más fina.
- Para servir, decoramos con una cuharada de yogur griego, un chorrito de aceite de oliva, unas virutas de jamón serrano y un poco de sésamo negro. Servimos en caliente o en frío, a vuestro gusto.

¡A disfrutar!
Podemos usar guisantes congelados sin problema.
Podemos decorar de otra manera, a vuestro gusto.