
Las gambas son mi debilidad. A la parrilla con un poco de aceite, sal y ajo son un manjar. Lo mejor es comerlas con los dedos y chupar las cabezas. Usar el cuchillo y el tenedor para limpiar las gambas es destrozarlas, menospreciarlas. La gamba merece un trato especial. A las pruebas me remito: en la paella de pescado la gamba suele dejarse para el final para así quedarte con el regustillo a mar, a marisco. Dicen que no es bueno para la salud chupar las cabezas de las gambas porque en ellas se acumula cadmio que es un metal pesado muy tóxico que puede dañar el hígado y los riñones de los seres humanos. Que es mejor evitar el consumo elevado de este marisco. Pero, ¿qué se considera consumo elevado? ¿Preparar una crema de mariscos con las cabezas de gambas y langostinos por Navidad es atentar contra nuestra salud? Madre mía, ya me han amargado las navidades, pero por si acaso aquí os dejo la receta de esta crema de mariscos, sabrosa, suave, un primer plato de lujo. Pero si tenéis reparos, si os entra el yuyu, el miedo, siempre podréis optar por una Crema de ahumados o unas Gambas al azafrán.
PARA EL CALDO DE PESCADO
PARA DECORAR
Si queréis hacer unas estrellas con hojaldre precalentar el horno, cortar con un corta pastas unas estrellas, pintar con yema de huevo y hornear 11 minutos a 190 º.