La receta que os traigo hoy es una deliciosa crema de pistacho casera y sin azúcar. Una opción más saludable y súper rica
Hace poco, mi cuñada me pidió algo con pistacho, así que pensé que primero podía hacer una crema, que me sirviese como relleno o como parte de la masa de algún otro postre. ¡Y vaya acierto!
Estoy súper contenta con el resultado, mira que a mí los pistachos me gustan (pero crudos, no en nada en especial), pero no pensé que me iba a sorprender tanto esta crema. Ha quedado súper suave y con un sabor delicioso, después de ir ajustando ingredientes, y me encanta porque sirve para un montón de cosas.
La única pena para mi cuñada, es que me comí una buena parte mientras hacía las fotos y a ella le llegó menos
Últimamente se han puesto bastante de moda las cremas a base de frutos secos más saludables, lo cual no me parece mal, la verdad. Cada vez hay más marcas que las comercializan y es más fácil encontrarlas en el supermercado.
Ahora bien, es verdad que a veces:
Aunque me parecen una buena opción para tener cremas más saludables en casa, si los puntos de arriba te incordian lo mejor es que te hagas una crema de pistacho casera. Así controlas exactamente lo que le pones, puedes calcular raciones, y te sale algo más barata (algo, porque los pistachos son caros jajaja).
Lo bueno de este tipo de cremas, es que son súper versátiles. Comérsela a cucharadas no vale, que sé que está muy rica, pero así es muy fácil pasarse de la raya
Opciones que se me ocurren:
De hecho, se me están ocurriendo unas cuantas ideas, así que igual tenéis por aquí pronto otras recetas con pistacho.
Para mejorar su textura y suavizar el sabor, le he puesto un poco de chocolate blanco y leche. No es mucho, pero obviamente aporta más grasas (de las no tan buenas), así que si estás buscando una crema de pistacho fit, o más proteica, yo de ti quitaría el chocolate.
En su lugar, puedes usar simplemente los pistachos, añadir tu proteína en polvo favorita (tipo whey protein), y ajustar la textura con leche. Se puede hacer la crema perfectamente con solo pistachos, pero te costará un poco más. Asegúrate de ir parando de triturar de vez en cuando para que no se sobrecaliente tu picadora o robot de cocina. Cuando creas que ya no se pueden triturar más, tendrás la textura final. Si lo ves demasiado denso, añade leche poco a poco hasta que quede con la consistencia que más te guste.
De esta manera, tendrás una crema de pistacho proteica y más saludable aún. Esta debería ser tu primera opción, en realidad, pero teniendo en cuenta que no es algo que se coma ni en grandes cantidades ni todos los días, tienes la opción con un poco de chocolate blanco si quieres disfrutar de un sabor más suave.

Tiempo de preparación 15 minutos
150 g pistachos crudos sin sal
60 ml leche
50 g chocolate blanco sin azúcar
En la trituradora o procesador de alimentos, echamos los pistachos bien pelados, y trituramos a máxima velocidad, hasta conseguir una pasta homogénea.
Derretimos el chocolate con cuidado y lo añadimos a la mezcla. Añadimos la leche y volvemos a triturar hasta que se integre todo bien.
Dejamos atemperar o guardamos en la nevera para que gane una consistencia un poco más sólida, ¡y lista!
Como las cantidades que comáis variarán mucho en función de dónde uséis la crema, os dejo la información nutricional para 100g, y ya calculáis en función de los que uséis.
Ración: 100g | Calorías: 443.8kcal | Carbohidratos: 20.3g | Proteina: 12.1g | Grasa: 35.6g | Fibra: 7.8g