Este verano me he vuelto adicta a este postre. Incongruencias de la vida, de pequeña el aguacate fue el ingrediente que elegí para que no me obligaran a comérmelo! así que en mi casa, comía de todo salvo el aguacate, que me lo perdonaban. Si lo llevo a saber elijo las lentejas! :) Ahora ya como de todo y es que creo que lo mismo un ingrediente no nos gusta de una manera pero si lo cocinamos de otra cambia tanto que nos encanta. A mí ya me ha pasado con varias cosas. Esta crema la probé hace muchos años en casa de unos amigos de mis padres que habían vivido en Sudamérica y es una receta que conocieron allí. Me llamó tanto la atención probar este postre y que me gustara tanto que años y años después me he decidí a buscar la receta y repetirlo. El resultado es exquisito, ya lo he hecho varias veces este verano y sorprende a todo el mundo.
Ingredientes (3 boles pequeños): 1 aguacate mediano maduro 1 yogur 1 cucharada de miel (esto es al gusto, os quedará poco dulce así que si os gusta muy dulce echadle dos) 1 limón pequeño (su ralladura, o medio si es muy grande) leche desnatada (o la que uséis habitualmente)
Preparación: Es tan fácil como meter en el vaso de la batidora la carne del aguacate, el yogur, la miel, la ralladura del limón y un chorrito de limón. Batir bien. Os quedará una masa espesa pero para dejarla más cremosa echar poco a poco un poco de leche hasta conseguir una crema ligera. Repartir en boles y meter en la nevera para servir muy frío. Para adornar le puse un poco de miel, ralladura de limón y sésamo por encima.