Con un batidora trituramos la harina, la leche y los huevos hasta que no queden grumos. La reservamos en el frigorífico.
Pelamos las cebollas y las partimos por la mitad. Cortamos en juliana y las ponemos en una sartén con un chorrito de aceite. Cuando hayan pasado diez minutos y esté algo pochada añadimos el azúcar moreno y dejamos que se termine de caramelizar. La reservamos.
Lavamos los champiñones y los partimos en trocitos. Los sofreímos en una sartén con un chorrito de aceite. Cuando estén blanditos añadimos el chorrito de Pedro Ximénez y dejamos que se evapore. Los mezclamos con la cebolla caramelizada.
En un cazo ponemos la mantequilla e incorporamos la harina. La sofreímos unos minutos. Vamos añadiendo la leche caliente poco a poco sin parar de remover con unas varillas para que no queden grumos.
Añadimos los champiñones y la cebolla a la bechamel y removemos para que se integre. Pasamos el relleno a un taper y lo dejamos enfríar un poco.
En una sartén engrasada vamos haciendo los crepes. Cuando los tengamos repartimos el relleno. Cerramos por dos de las esquinas y enrollamos de forma que no se nos salga el relleno.
Los doramos en la sartén un par de minutos por cada lado y servimos con un poco de miel de caña y nueces picadas.