Después de cada taller me voy a casa con una sonrisa de oreja a oreja por el resultado y las impresiones recibidas, poder intercambiar y compartir con vosotr@s me da mucha energía. Esta vez no podía ser más dulce, literal. Pasamos el domingo preparando ricos postres y probando uno tras otro con un protagonista indiscutible en la velada; el chocolate.
Comenzamos con el bizcocho vegano especiado de calabacín y chocolate sin gluten. Se que suena raro, pero os puedo asegurar que este bizcochito es una delicia, fue un éxito entre las comensales. Crujientito por fuera y jugoso por dentro, nos pusimos finas ;-) Y eso que no apostaban mucho por el bizcocho en cuestión…eso del calabacín de entrada… echa para atrás… I Know… pero no hay como dejarse llevar para llevarse sorpresas. ¿Qué cosa más rica, verdad?
Pronto subiré la receta para podáis comprobar con vuestras propias papilas gustativas.

Mientras se hacía el cuanto menos curioso bizcocho nos pusimos manos a la obra con el pudín de chía y mango. Un postre rápido también, sano, fresco y sabrosón. La chía… esa pequeña semillita… tan versátil, tan llena de propiedades, tan crujiente y tan sanota… mmmm






Acabamos ya casi para llevar a casa, con las natillas de algarroba y coco, por tiempo y por espacio estomacal. ¡Por cierto! a las que no las probasteis allí, ¿qué tal? ¿os gustaron? Contad, contad.
Mi intención; demostrar que podemos endulzarnos la vida de forma más sana, más casera y más natural. ¿El reto? Postres veganos y sin gluten. Es decir sin lácteos, sin huevos… lo que viene siendo sin nada de origen animal y sin harinas con gluten. Y sí se puede, solo hay que echar un poco de ganas e imaginación para conseguir postres realmente ricos con muy poco. Los postres que llevé no son en ningún caso recetas muy elaboradas, en dos horas hicimos 5 postres.
Un placer chicas, ya estoy manos a la obra con el siguiente. Nos vemos prontito.
:-)

Mi agradecimiento eterno a la Tienda Verde como siempre por brindarme su espacio y sus energía por que yo esté allí en cada taller, ya contamos unos cuantos juntas.
Y muchas gracias también a Jessica Robinet por registrar visualmente el momento.