¿Cuántas veces has estado a punto de tirar esas sobras de pollo o ese poco de jamón que te queda en la nevera? Pues bien, esos restos son el punto de partida perfecto para hacer algo que desaparece en segundos de la mesa: las croquetas. No es magia, es solo saber dónde meter mano.
Lo mejor de hacerlas en casa es que tú controlas todo. La cremosidad de la bechamel, el punto de sal, los ingredientes que llevan dentro. Y créeme, una croqueta casera recién hecha es otra cosa completamente diferente a la del bar de la esquina. Además, es un truco genial para aprovechar lo que tienes y sorprender a la familia o los amigos sin esfuerzo aparente.
Te vamos a contar cómo prepararlas, qué variantes puedes probar, los trucos para que salgan crujientes por fuera y cremosas por dentro, y un montón de ideas para no quedarte solo con la clásica de jamón y pollo. Prepárate para enamorarte de este clásico.
Aquí encontrarás tres formas distintas de hacer croquetas con pollo: la clásica de toda la vida, una versión más jugosa y otra extra crujiente. Ideal si quieres dominar todas las técnicas en una sola receta.

El secreto está en la bechamel. Aquí te enseñan a hacerla correctamente y, de paso, te dan cuatro recetas diferentes para que no te aburras nunca en la cocina.

Si quieres salirte de lo convencional, esta versión con berenjena te sorprenderá. Consigue ese contraste perfecto entre lo cremoso del interior y lo crujiente del rebozado sin perder elegancia.

Todo lo que necesitas saber para que tus croquetas salgan redondas: desde cómo mantener la forma hasta cómo conseguir ese doradito envidiable. Consejos prácticos que hacen la diferencia.

Una receta clásica que lleva años en las mesas españolas y que tienes que probar si o si. Paso a paso para que no te pierdas en el camino.

Un trio de ingredientes que funciona como un equipo de fútbol de liga. Sofisticadas, cremosas y totalmente adictivas para quien le gusten los sabores más complejos.

Un clásico de la costa que trae el mar a tu cocina. Simple, sabrosa y con esos aromas que te transportan a una taberna de pueblo.

Cuando lo dulce y lo salado se encuentran en una croqueta, sucede la magia. Una opción sofisticada que funciona como entrada elegante o como tapa de fiesta.

Ya tienes el mapa completo. Elige por dónde empezar, no te compliques la vida, y empieza esta misma semana. Una vez que pruebes la tuya recién salida del aceite, te preguntarás cómo pudiste vivir sin ellas tanto tiempo.