Estas croquetas las preparo siempre que hago un cocido, es que cunde mucho. Saco caldo para sopa para las cenas, con las verduras hago crema, los garbanzos los preparo con un poco de fideos o arroz, y los restos de carne (que no nos comamos con los garbanzos, porque en casa nos gusta chupar hasta los huesos), lo reservo para croquetas. Se aprovecha todo y comida para unos días. Se lo veía hacer a mi madre, y yo sigo igual.

Picar los restos de carne que se han reservado del cocido, pollo, trozos de carne de cerdo y ternera, sin piel ni hueso.
Fundir la mantequilla en un cazo, añadir la harina y mezclar. Dejar que se cueza la harina, removiendo durante unos minutos hasta que vaya cambiando el color y se integre con la mantequilla. Verter la leche caliente poco a poco, mezclando con las varillas, salpimentar y espolvorear una pizca de nuez moscada rallada, cocinar 5 minutos a fuego suave. Remover hasta obtener una bechamel un poco espesa.

Pelar y picar la cebolla. Añadir la carne, incorporar la cebolla picada, mezclar y rehogar en una sartén con un poco de mantequilla. A de quedar una masa bien mezclada.

A continuación, Coger pequeñas porciones de masa y moldear las croquetas, pasar por harina, huevo batido y finalmente por pan rallado.
Freír en una sartén con aceite caliente, hasta que estén doradas.
