Preparación:
Para empezar esta receta haremos la masa de las croquetas y picaremos finamente la 1/2 cebolla o cebolleta.
En una cazuela ponemos a calentar la mantequilla con un chorrito de aceite de girasol. Cuándo esté caliente añadimos la cebolla que pocharemos unos minutos hasta ver que se torna transparente.
Añadimos la harina y la rehogaremos bien a fuego no muy alto para que no se nos queme y añadimos la leche (si esta caliente mejor) poco a poco sin dejar de mover hasta conseguir una masa espesa y sin grumos... Yo os aconsejo hacerla con unas barillas.
Ponemos sal al gusto y una pizca de nuez moscada.
Ahora le añadiremos las espinacas que estarán previamente cocidas y bien escurridas de agua.
Mezclamos bien y dejaremos que se haga a fuego bajo unos 5-10 minutos.
Apartamos del fuego y dejaremos que se enfríe.
Ahora coceremos los huevos de codorniz.... no pongo cantidades porque es dependiendo de la cantidad de croquetas que queramos hacer.
Nota: Si no tenéis huevos de codorniz, usaremos sin problema de los normales, que luego cortaremos en trozos.
Cuándo la masa esté fría y los huevos ya cocidos, es tan simple como tomar una cantidad de masa y hacerla un hueco para colocar el huevo dentro, luego iremos dándole forma de croqueta ya sea de bola o alargada como las comunes... eso ya os lo dejo a vuestro gusto.
Nota: para que sea más fácil hacer las croquetas y que la masa no se nos quede pegada a las manos, nos podemos untar con un poco de aceite las manos.
Ya formadas las croquetas, las pasamos por un pelín de harina, huevo y pan rallado.
Calentaremos abundante aceite de oliva y se fríen hasta que estén doraditas...
Fácil no?
Son riquísimas !!!!
Espero que os gusten.