Para 45 croquetas

Las croquetas, ese pequeño bocado lleno se sabor que gusta a todo el mundo. Lo difícil de las croquetas es comer solo una. Estas Croquetas de jamón y pollo son las que más triunfan en mi casa y te enseño a prepararlas de forma muy fácil. Salen mucha cantidad, perfecto para que las congeles y vayas sacando de vez en cuando. Ya sabes que el relleno es opcional, pero te aseguro que este relleno te enamorará.
1. Cocina los filetes de pollo por las dos caras en una sartén con un chorrito de aceite y una pizca de sal. Tritura en la picadora y reserva.
2. En la misma sartén, añade la mantequilla y seguidamente la cebolla picada en la picadora. Deja pochar hasta que empiece a dorarse y añade la harina. Mezcla bien para que se tueste y vierte la leche poco a poco batiendo con las varillas para que no queden grumos.
3. Añade el pollo y el jamón en daditos. Mezcla y pon a punto de sal, pimienta y nuez moscada. Trabaja la masa durante 5 minutos o hasta que se separe de las paredes.
4. Pon toda la bechamel en una bandeja. Tapa con film de cocina en contacto y deja enfriar, primero a temperatura ambiente y luego en la nevera hasta que esté bien fría (mejor de un día para otro).
5. Toma una porción de masa, rebózala con pan rallado y aprovecha para darle forma de croqueta. Pásala por huevo y, de nuevo, por pan rallado.
6. Fríelas en abundante aceite caliente y sin mover demasiado para que no se rompan.
Si las vas a congelar, colócalas en una bandeja separadas unas de otra y al congelador. Cuando estén ya duras, puedes guardarlas en una bolsa todas juntas. Fríelas sin necesidad de descongelarlas antes.
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