La primera vez lloré mucho. Él también lloró mucho
La segunda vez lloré menos y grité más. Él lloró mucho
La tercera vez, ni lloré ni grité. Él no paró de llorar
Y me acordé de mi madre que siempre decía "el que nace mañoso así muere". Mi madre siempre miraba a mi recién estrenado marido cuando decía esto
Yo pensaba que mañoso quería decir que en mi casa no gotearía ningún grifo y que tendría el jardín más hermoso
Teniendo en cuenta que nunca tuvimos jardín y que, a lo largo de mis años de casada, he tenido que avisar a más de un fontanero, he tardado mucho en saber qué quería decir aquella mirada le dedicaba mi madre a mi marido cada vez que podía
También me vino un fugaz recuerdo de una tal Bobbitt, Lorena Bobbitt
La cuarta vez ni lloré, ni grité y apenas le oía llorar a lágrima viva
Solo tenía en mi cabeza a Lorena. Esa que tras cortar lo más preciado de su marido, se montó en su coche y cuando mejor le pareció, lo tiró por la ventanilla
Una duda me corroe ¿dónde pensaba ir? ¿al supermercado? ¿a recoger a sus hijos? ¿a misa?
Ahora tendré unos meses de tranquilidad hasta la próxima vez
Ya no me molesta que me engañe, el mañoso
Me molesta muchísimo más que llore
Cuando empieza a derramar las primeras lágrimas de súplica, no sé de lo que sería capaz
Seguramente, de cualquier locura
PD Relato dedicado a Teresita De Martinez. Gracias por los personajes, no sabes cómo he disfrutado. Lo he escrito con una sonrisilla en los labios, con todos mis respetos a los perjudicados
INGREDIENTES 500 g de patata Sal 1 huevo 60 g de parmesano rallado 50 g de pan rallado 15 bolitas de queso mozzarella Aceite
Para el rebozado
1 huevo Harina Pan rallado
ELABORACIÓN Poner la rejilla en la cubeta Verter 2-3 vasos de agua Colocar las patatas sin piel encima de la rejilla Menú Cocina 10-12, según tamaño de las patatas Reservar hasta que se enfríen
En un bol, triturar la patata Añadir sal, el huevo, el parmesano y el pan rallado Mezclar muy bien
Tomar una porción de patata con las manos, hacer una bola y hacerle un hueco Colocar una bolita de mozzarella, tapar con la patata y volver a darle forma de bola Así lo haremos hasta acabar con toda la patata Han salido 15 bolas
Batir el huevo para el rebozado
Pasar cada bola por el huevo batido, por pan rallado y por último por harina. En este orden
En la cubeta, ponemos abundante aceite de girasol Menú Freír Cuando el aceite esté caliente, freír las bolas en tandas, hasta dorar
Al sacarlas del aceite, colocar las croquetas de patata encima de papel de cocina para que absorban el aceite