Mis hijos han recuperado la sonrisa, sus pesadillas nocturnas ya casi han desaparecido y sus notas mejoran cada día
Mi marido y yo, ya nos hemos perdonado el uno al otro las malas decisiones que tomamos en el pasado
No hay nada como tocar fondo para darse cuenta que aún quedan fuerzas para seguir luchando
Nuestros problemas no han desaparecido de la noche a la mañana, pero tenemos otra oportunidad de seguir y salir adelante
Esta no es nuestra preciosa casa, pero tenemos un techo donde cobijarnos los cuatro
Intentamos no pensar en todos los enseres que hemos tenido que dejar atrás, pero es inevitable que, a veces, me que ensimismada pensando en mi cocina, la que dejé atrás, con aquella luz maravillosa que entraba por las mañanas. Era tan feliz en ella, horneando y guisando para los míos. ¡Me costó tanto ponerla a mi gusto!
Eso ya no importa. Y aunque esta cocina parece el cuarto de la escoba, ya la he hecho mía y me desenvuelvo en ella mejor nadie, aun cuando solo podemos entrar en ella de uno en uno, la puerta de la nevera no se puede abrir del todo y no tiene luz natural
Ahora lo que importa es trabajar duro y en ello estamos
MI marido vuelve a trabajar. Vigilar un parking por las noches no es a lo que aspiraba cuando acabó su carrera universitaria, pero vuelve a sentirse útil y a pesar del cansancio y de que apenas ve a los niños, se ve feliz y esperanzado
Yo sigo de teleoperadora. De lunes a viernes, además de hacer los turnos que nadie quiere, fines de semana y festivos
Sé que serán años muy duros, aunque ni mucho menos peores que los que hemos vivido antes de perder nuestro hogar
Mi diminuta cocina me da que pensar. Pienso que la vida tiene extrañas maneras de enseñarte otros caminos
INGREDIENTES 150 g de queso crema (tipo philadelphia) 150 g de nueces peladas y picadas 1 cebolleta 100 g de mantequilla 175 g de harina 100 ml de leche Nuez moscada Sal Aceite Pan rallado Huevo batido
ELABORACIÓN Picar bien pequeña la cebolleta
Poner la mantequilla en la cubeta Menú Cocina
Rehogar la cebolleta en la mantequilla Salar Añadir la harina Rehogar 2
Añadir la leche, la nuez moscada al gusto Rectificar de sal
Cuando la masa esté ligada, añadir el queso Cocinar 2 Añadir las nueces Remover hasta que espese
Poner la masa en una bol rectangular Alisar con una espátula Tapar con papel film bien pegado a la masa Dejar que enfríe
Guardar en la nevera para que endurezca y se pueda manejar
Formar las croquetas con las manos o bien con un croquetero, como en mi caso
Pasar cada croqueta por huevo muy bien batido y por pan rallado
Freír en aceite hasta dorar Dejar encima de papel de cocina para que absorba el exceso de aceite