Aquí una receta para estos días de fiesta, tan señalados que nos están a punto de llegar. Días en los que todo gira alrededor de una mesa y que mejor que empezar las risas y las alegrías con un aperitivo que es toda una delicia.
Como veréis en esta ocasión las croquetas no le pondremos pan rallado ya que al ser un aperitivo nos permite comerlas sin que nos llegue a empachar y disfrutando de todo el sabor de la quisquilla.

Preparación:
Para empezar esta receta que es sencilla de realizar, en una cazuela con agua y sal la llevamos a ebullición. Cuando arranque el hervor añadimos las quisquillas y cuando veamos que vuelve a arrancar el hervor ya podemos retirarlas y colarlas.
Ahora en una sartén ponemos la mantequilla a fundir y en ella pocharemos las cebollas cortadas a dados muy pequeños, añadimos sal y un poco de pimienta blanca.

Una vez ya esta lista la masa dejaremos que se enfrié bien. Una vez fría iremos dando forma a las croquetas.
Una vez listas las pasamos por harina y huevo. Las freímos en abundante aceite de oliva bien caliente y ya estarán listas para el aperitivo.